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sábado, noviembre 27, 2021
EducaciónInfancia

Si tu hijo aprende lento, sé paciente y ve más despacio

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El aprendizaje es un proceso que se produce de forma distinta para cada niño y es algo que debes respetar, especialmente cuando se trata de tu hijo.

Aunque para muchos padres y madres es un concepto difícil de entender, cada hijo posee su propio ritmo de madurez y de aprendizaje, con el cual se sienten más cómodos durante su crecimiento.

Algunos niños demuestran una habilidad para desarrollarse de forma inmediata y natural ante cualquier desafío intelectual que se enfrentan. Sin embargo, otros pequeños requieren de un proceso más lento y pausado con el cual logran desenvolverse correctamente.

Este aprendizaje a un ritmo más lento del mostrado por otros niños, no es razón para alarmarse sobre el desarrollo de tu hijo. Ya que esto no necesariamente significa que el pequeño presente algún tipo de inconveniente cognitivo.

Como padres, representantes y maestros, es necesario recordar que el proceso de aprendizaje para los más pequeños no es una carrera de velocidad. Sino un procedimiento natural e intuitivo, el cual puedes apoyar para motivar a tu hijo y demostrar tu respaldo hacia él.

Si sientes que tu hijo tiene un ritmo más lento que el de los otros niños a tu alrededor, no pierdas la cabeza. Intentar apresurarlo sólo lo llevará hacia la frustración, es por ello que debes aprender a reducir tu propio ritmo y caminar a su lado.

Consejos para ayudar a tu hijo en su aprendizaje
Los padres son la mejor ayuda para un niño, especialmente si este muestra un desarrollo cognitivo más lento que el de otros pequeños. Y es que aunque no lo parezca, los hijos poseen su propia carga de presión, la cual puede empeorar, dependiendo de la actitud de su entorno.

Para motivar a tu hijo, te recomendamos evitar mostrarte molesto o enojado con su propio ritmo de desarrollo. Además, usar las palabras correctas puede potenciar su crecimiento, sin llegar a apresurar o forzar la adquisición de esos conocimientos.

Exigirle a tu hijo que aprenda de una forma más apresurada, no representa una ayuda para su desarrollo. Al contrario, debes aceptar que requiere de un ritmo más lento y brindarle las herramientas necesarias para adaptarlas a su propio estilo.

Por otra parte, evita completamente, realizar comparaciones con otros niños, ya que son comentarios hirientes para tu hijo. Al fomentar este tipo de competencia, podrías obtener un resultado al contrario de lo esperado. Ya que puedes desmotivarlo de estudiar y de interactuar con sus compañeros o amigos.


Tener una velocidad de procesamiento lenta no tiene nada que ver con qué tan inteligentes sean los chicos, solo tiene que ver con qué tan rápido pueden captar y usar la información. Si acaba de enterarse de que su hijo tiene una velocidad de procesamiento lenta, estos pasos lo pueden ayudar a entender qué significa y cómo puede ayudarlo.
PASO 1

Aprenda todo lo que pueda acerca de la velocidad de procesamiento
La velocidad de procesamiento es el ritmo con el cual su hijo recibe información, le da sentido y empieza a responder. Esa información puede ser visual, como letras y números. También puede ser auditiva, como el lenguaje hablado.
Encuentre respuestas a sus preguntas acerca de la velocidad de procesamiento lenta. Conozca cómo la estructura y química cerebral pueden afectar la velocidad de procesamiento. Y vea un video en el que un experto da un resumen sobre la velocidad de procesamiento.

PASO 2
Investigue posibles tratamientos y terapias para la velocidad de procesamiento lenta
Lea la explicación de un experto sobre cómo la velocidad de procesamiento puede mejorar. Hable con el médico de su hijo, con la escuela y los especialistas acerca de las maneras de ayudar a su hijo a mejorar la velocidad de procesamiento, como trabajar en la organización, la administración del tiempo y en las habilidades para planificar. Un entrenador organizacional puede ayudar con estas habilidades.
Si su hijo tiene una dificultad de aprendizaje o de atención, como la dislexia o el TDAH, también es importante tratar estas dificultades por separado. Conozca las opciones de tratamiento y otros pasos a seguir si su hijo tiene una dificultad de aprendizaje o de atención.

PASO 3
Discuta los apoyos y servicios con la escuela
Programe una cita con la escuela para hablar sobre la elegibilidad de su hijo para los servicios de educación especial. Lleve cualquier reporte de médicos o de especialistas que tenga. Estos podrían ayudar con el proceso del IEP o del plan 504, el cual permitiría a su hijo tener adaptaciones para la velocidad de procesamiento lenta. Puede que también la escuela haya realizado su propia evaluación (si no es así, averigüe cómo solicitar una evaluación educativa gratuita).
Tenga en cuenta que tener una velocidad de procesamiento lenta, por lo general no hace a un niño elegible para un IEP o un plan 504. Pero la velocidad de procesamiento lenta va de la mano con otras dificultades de aprendizaje y de atención que sí califican. Averigüe qué hacer si le preocupa que su hijo pudiera tener dificultades de aprendizaje o de atención.
Si su hijo no califica para recibir apoyos en la escuela, puede que tenga que demostrar a los maestros de su hijo cuánto está afectando la velocidad de procesamiento su rendimiento escolar. Juntos pueden discutir sobre los apoyos informales que pueden ser de ayuda en el salón de clases. (Lea la historia de una mamá sobre cómo los apoyos informales ayudaron a su hija a mejorar sus calificaciones de F a A).

PASO 4
Enseñe a su hijo a que abogue por sí mismo
Es esencial que su hijo desarrolle la capacidad de pedir lo que necesita, tanto fuera como dentro de la escuela. Ayúdelo a reconocer sus aptitudes y sus dificultades. Luego háblele de cómo luce abogar por sí mismo en primaria, la escuela media y el bachillerato. Una buena manera de empezar es ayudarlo a elaborar un guión que él podrá poner en práctica a la hora de abogar por sus derechos.

PASO 5
Entienda el posible impacto emocional
No es inusual que los chicos que tienen una velocidad de procesamiento lenta experimenten ansiedad. Lea acerca de la conexión entre la velocidad de procesamiento lenta y la ansiedad, y cómo ayudar. Conozca las señales de ansiedad y la depresión a diferentes edades. Si hay algo que le preocupa no deje de comunicarse con el médico de su hijo.

PASO 6
Encuentre maneras de ayudar con la velocidad de procesamiento en el hogar
Los niños que tienen problemas con la velocidad de procesamiento puede que tarden más tiempo que otros niños en realizar tareas cotidianas. Escuche a una madre que aprendió a respetar la velocidad de procesamiento de su hijo y cambió el ritmo de vida en la casa. Aprenda maneras de desarrollar rutinas y consistencia en el hogar. Y revise una serie de recomendaciones específicas según la edad para ayudar a los chicos a manejar los problemas cotidianos.

PASO 7
Busque apoyo
Visite el centro de capacitación e información de padres (PTI, por sus siglas en inglés) de su localidad para informarse de cuáles son los servicios disponibles en su área. Y relaciónese con otras familias de chicos que tienen una velocidad de procesamiento lenta en nuestra comunidad en línea
. Ellos pueden ofrecer recomendaciones y compartir experiencias que lo ayuden a enfrentar los retos que se le presenten.

PASO 8
Manténganse en contacto con la escuela
Esto puede ayudarlo a estar atento si los apoyos y servicios están funcionando. Tome en cuenta que puede que tenga que recordar a los maestros que la velocidad de procesamiento puede variar de acuerdo a la actividad. Por lo que, aunque su hijo sea rápido haciendo una tarea, puede que sea más lento realizando otra. Por ejemplo, podría necesitar ayuda para tomar apuntes en clases. Si es así, usted puede mencionarles estas estrategias para que chicos con una velocidad de procesamiento lenta tomen apuntes.

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